Las Mentiras Acerca De Los Árboles

Víctor Celorio


A falta de soluciones reales, durante muchos años los burócratas del esmog han esparcido la idea utilitaria de que los árboles son un herramienta de los humanos para limpiar la contaminación. De acuerdo a esa idea, bastaría con plantar unos cuantos arbolitos más para acabar con la contaminación del aire que ahoga las zonas urbanas del mundo entero.

 

Llevan más de 50 años con la misma cantaleta.

 

Esta noción ha creado generaciones enteras de habitantes urbanos que viven con una actitud displicente acerca de la contaminación. Para qué preocuparse por ella? Total, con unos cuantos arbolitos más se soluciona el problema. Hasta los podemos usar como muros contra el esmog! conforme lo propuso en el 2016 Rafael Pacchiano, entonces secretario de Medio Ambiente y Recursos Naturales

 

Pero la realidad es que los árboles sirven para muchas cosas, pero NO como trapeadores de la civilización moderna.

 

Al igual que a los seres humanos, la contaminación enferma y mata a los árboles y a todo organismo vivo. Es absurdo, injusto y antinatura considerar que los árboles son simplemente una herramienta que está hecha para limpiar la basura tóxica producida por el ser humano.

 

Y encima de todo, esa noción está construida en una serie de mentiras.

 

Estas son las principales mentiras propagadas acerca de los árboles:

 

Primera Mentira.

La Contaminación Urbana Es Falta De Oxigeno.

La contaminación del aire NO es falta de oxigeno.

La contaminación del aire es un conjunto de partículas de materia que al combinarse con otros gases presentes en la atmósfera, se convierten en elementos malignos que al penetrar al cuerpo por la respiración y por la piel, se anidan en los órganos y producen una serie de enfermedades que cada día están mejor documentadas, y que van desde alergias simples hasta cánceres extendidos.

El origen de esas partículas es muy variado; son producidas por actividades tan inocentes como lo es cocinar, hasta las que son producidas en grandes cantidades por los sectores industriales y del transporte. Existen elementos que son grandes productores de esas partículas, especialmente cuando son emitidas con gases tóxicos. Uno de esos son los motores diésel. Otro lo son todos los motores de auto combustión. (Excepto que de acuerdo a los estudios realizados por la California Air Resources Board, un motor a diésel puede producir hasta 200 veces la cantidad de PM que un automóvil.)

Segunda Mentira
Los árboles limpian el exceso de CO2 (Dióxido de carbono)

El exceso de CO2 es uno de los elementos que causan el efecto invernadero que está sobre calentando la tierra y amenaza a destruirla a largo plazo, el cual es un problema diferente al de la contaminación urbana que está matando HOY a millones de seres humanos en todo el mundo.

La noción que los árboles pueden absorber ese exceso, es una exageración absurda.

La EPA (Enviromental Protection Agency) calcula que se requiere de un acre (4 mil árboles a razón de uno por cada metro cuadrado) lleno de árboles maduros y sanos para absorber las emisiones de aproximadamente 2.7 autos bien afinados y en buenas condiciones de motor.

La EPA NO calculó cuántos árboles se requieren para absorber el CO2 de un solo camión con motor a diésel.

Tercera Mentira
Los Árboles Producen El Oxigeno Que Necesitamos Para Vivir

En realidad, el fito-plancton marino es responsable de producir entre el 70 y el 90% del oxígeno de la tierra.

Los árboles, por la fotosíntesis que utilizan para alimentarse, producen durante el día una parte pequeña del oxigeno que necesitamos. Pero por la noche el proceso se revierte y los árboles respiran parte de ese oxigeno que produjeron durante el día y producen otros elemento que incluyen el mismo CO2. 

Finalmente, se requieren alrededor de 7 árboles sanos y maduros -de más de 10 años- para producir los 740kg de oxigeno que respira un solo ser humano.

Cuarta Mentira
Los Árboles Absorben Las Partículas de Materia

Eso es absurdo: la materia de los árboles NO puede absorber materia. La materia no se destruye ni se crea; solamente se transforma. 

Algunas especies de árboles tienen la capacidad de retener temporalmente las partículas de materia tóxica en sus hojas y el tronco, pero las liberan con la primera lluvia o día de viento. En ningún caso las pueden absorber.

Cuando son demasiadas partículas, forman una película en la superficie de las hojas, negándoles su función de alimentarse por la fotosintésis y el árbol es ahogado por las PM al igual que los seres humanos. Eso es lo que ocurre con la mayor parte de las especies de árboles y plantas. Y esto precisamente es lo que cada Pulmón Cinético ayuda a evitar. 

Se requieren más de UN millon de árboles maduros (de más de 10 años) para procesar la misma cantidad de aire de aire que limpia un solo Pulmón Solar anualmente.

Un estudio hecho por el Dr. David Nowak, científico senior del US Forest Service, ha demostrado que todos los árboles en Estados Unidos, en las mejores condiciones, reducen la contaminación urbana en un máximo del 1%.

 

Quinta Mentira
Los Árboles Disuelven El Ozono

El ozono es causa del deterioro de la salud en los oyameles de la ciudad de mexico y de los cultivos de españa.

El plantar árboles en las zonas urbanas en muchos casos resulta corntraproducente debido a que ciertas especies de árboles producen ozono y acentúan los efectos de invernadero.

Sexta Mentira
Los Árboles Son Lo Mejor Para Evitar La Erosión Del Suelo

Las raíces de un árbol efectivamente retienen la tierra y ayudan a evitar la erosión dentro del área delimitada por esas mismas raíces.

Para llegar a ese punto el árbol necesita sobrevivir por lo menos 10 años. No basta con plantar un arbolito. Al igual que todos los seres vivos, hay que cuidarlo todos los días mientras crece.

Para evitar la erosión existen muchas tecnologías mucho más prácticas y eficientes.

 

Imperativo Ético

Es un imperativo ético humano cuidar de los árboles y las flores y la vegetación de todo tipo pues son organismos vivos que nuestra civilización consumista está destruyendo a pasos acelerados. Pero hay que hacerlo por las razones correctas, no por motivos utilitarios y trasnochados.

Es equivocado considerar que los árboles son los trapeadores de la sociedad humana. Exigirles que vengan a salvarnos de los efectos destructores de nuestra civilización es una locura cruel.

Un viejo dicho mexicano dice que, “para que apriete, la cuña debe ser del mismo palo”.

Esto es aplicable a nuestro dilema contemporáneo: para combatir los efectos de la tecnología en la sociedad consumista del siglo 21, debemos utilizar esa misma tecnología en su contra.

En términos inmediatos, eso significa implementar soluciones como la que ofrecen las Redes de Pulmones Cinéticos y otras tecnologías existentes, para resolver el problema en tiempo real.

A largo plazo, las ciudades mexicanas podrían reducir grandemente al problema de la contaminación por medio de limitar el número de metros pavimentados para los autos, el numero de casas construidas por hectárea y exigir un sistema de transporte público que NO contamine.

En pocas palabras, el Congreso debería emitir leyes que obliguen a construir muchas ciudades de no más de dos millones de habitantes, para evitar la aglomeración existente en la CDMX, Monterrey y Guadalajara.

Muchas ciudades medianas donde puedan crecer sanamente muchos árboles, plantas, animales y seres humanos.