El Sr. Mancera “Detalló que la renovación vehicular del transporte público será para la adquisición de 600 autobuses, 80 trolebuses, y entre 8 mil y 10 mil taxis, híbridos y eléctricos, todos ellos de última tecnología. .”
(excelsior.com.mx/comunidad/2016/04/21/1088094)

Pero lo que no dijo es qué va a hacer con esos 10 mil taxis de lujo. Cómo van los taxistas a amortizar el financiamiento de autos tan caros -con tecnología de punta- con las tarifas actuales que están calculadas para pagar viajes en automóviles utilitarios? Hay que recordar que no es solamente el comprar esos taxis: también tiene que comprar e instalar toda la infraestructura que se requiere para mantenerlos.

Y finalmente la pregunta más importante: a qué segmento de la población beneficiarán directamente esos taxis?

La respuesta es que van a beneficiar al segmento pudiente de la población que puede darse el lujo de pagar un taxi. Pero ese segmento ya tiene uno o dos autos a su disposición privada, por lo tanto los taxis eléctricos NO van a ayudar a aliviar el problema del transporte masivo de gente. Los taxis no son trasporte masivo: son transporte para la clase media y alta, pues un solo viaje en auto cuesta más que el salario mínimo promedio.

Y lo que es peor, el proyecto ni siquiera cumple con el objetivo de renovar la base de taxis, pues en la Cedemex existen actualmente más de cien mil taxis (sin contar a los Uber, Cabify y similares). Lo que planea comprar el gobierno cambiaría menos de la décima parte.

Por lo tanto esa gastadera de dinero NO va a renovar la base de taxis, NO va a reducir el transito ni el problema de trasportación masiva y NO va a combatir a la contaminación pues aunque esos 10 mil taxis no produzcan contaminantes en forma directa, en la zona metropolitana del valle de México hay cerca de 6.8 millones de vehículos particulares (de acuerdo con cifras del INEGI) que sí lo seguirá haciendo.

En cuanto a los autobuses, como en el pasado, la administración anunció que planea comprar a España 600 autobuses que funcionan en base a gas LP o con diesel.

De acuerdo a la Energy Information Agency (eia.gov/environment/emissions/co2_vol_mass.cfm) de Estados Unidos, el gas LP emite 64 kilos de CO2 por cada millon de BTU, en comparación con los 71.30 kilos que emite la gasolina normal. En los motores a diésel, cada galón (3,79 litros) de combustible diésel produce, en promedio, 10.084 g de CO2. Los datos publicados por el mismo gobierno de México lo indican asi. (conuee.gob.mx/work/files/metod_gei_cons_evit.pdf)

En condiciones ideales, esos autobuses representarían una ganancia del 10% en emisiones de CO2. Y por esa ganancia nominal el gobierno planea pagar un sobreprecio brutal, que tendrá que pagar el pueblo de México.

Por otra parte, esos cientos de autobuses tampoco solucionaran el problema del transporte masivo, pues de acuerdo a la Asociación Mexicana de Transporte y Movilidad, existen más de 250
mil unidades en la zona metropolitana, de las cuales el 80 por ciento ya cumplió su vida útil.

Esta será otra solución placebo.

El gobierno de la Cedemex, como si fuera un típico yuppie, quiere salir a comprar en el extranjero lo que debería buscar en casa: soluciones de mexicanos para problemas mexicanos. Existen miles de ingenieros y técnicos en las universidades públicas y privadas de México que tienen ideas y soluciones magníficas para solucionar nuestros problemas, pero el gobierno prefiere ignorarlos para irse de compras al extranjero.

Mientras tanto la contaminación seguirá ahí, matando 50 mexicanos cada día...

En una fecha próxima presentaremos una alternativa real al transporte masivo en la Cedemex, creada por mexicanos para problemas mexicanos.